Qué pasa con tus euros.
Tu plaza, entera, para el campo. Un euro para nosotros. Si no hay partido, se te devuelve todo.
Un ticket de ejemplo. El tuyo tendrá su campo y su hora el día que abra el primero. Cada campo pone su precio.

El fútbol no se vende. La luz de los focos, sí.
Lo que cuesta que haya partido, quién lo paga hoy en este negocio y qué pensamos hacer con ese euro. Sin rodeos.
- 01Llevar un campo en 2026 no es fácil.
La luz, el agua, el césped que se cambia cada pocos años, el seguro, el que abre a las siete y cierra a las doce. Y las horas vacías de las cuatro de la tarde, que cuestan lo mismo que las llenas. Un campo de barrio no vive de la Champions. Vive de que el martes a las siete haya catorce personas.
- 02La industria no ayuda. Nosotros somos parte de ella.
Lo normal en este negocio es cobrarle al campo una cuota al mes por existir y una comisión por cada reserva. Y encima, al jugador, «gastos de gestión» por pulsar un botón. El fútbol de barrio se ha llenado de intermediarios que no pisan el césped. Nosotros también somos un intermediario. La diferencia está en el ticket: un euro, al jugador, a la vista. Al campo, cero.
- 03Cobramos algo porque algo cuesta.
Servidores, mensajes, la pasarela de pago, la gente que lo hace. Ese euro no es un precio: es un presupuesto, y todavía lo estamos cuadrando. Lo que salga se enseña entero antes de que pagues, no escondido en la letra pequeña.
Nadamos a contracorriente. Sin inversores, con petos.
- 04Lo que todavía no sabemos. Y no vamos a fingir que sí.
No sabemos si un euro por plaza sostiene esto. Puede que sí; puede que algún día La Mesa tenga también un precio para el campo, algo pequeño: una cuota o un pago único. Si llega ese día lo hablamos campo por campo, con tiempo, y lo contamos aquí. Lo que sí sabemos es por dónde queremos pelear el precio junto a los campos: horas valle más baratas y pistas llenas en vez de caras, para que jugar cueste lo menos posible.
- 05El mismo euro paga lo que viene.
La Mesa hoy no le cuesta nada al campo: fijos, reservas por teléfono y partidos de Haypartido en una sola agenda, cobros cada lunes. Lo siguiente lo deciden los campos y los jugadores que la usan: ligas de barrio, los equipos del club, la escuela de los sábados, el torneo del pueblo. Cada función que añadimos sale de ese euro, no de una ronda de inversión.
- 06Si algún día nos hacemos ricos, será vendiendo camisetas.
Hasta entonces, lo que hay: un euro, un ticket claro y un jueves a las nueve. Hay partido.
Las reglas, enteras.
El campo pone el precio.
Nosotros no lo tocamos. La plaza es el precio de la hora dividido entre las plazas del formato, redondeado hacia arriba a los 5 céntimos. Cada plaza pagada le llega entera al campo cuando se juega. Si alguien se baja con menos de 24 h, la plaza se le paga igual al campo; si otro la ocupa, al que se bajó le vuelve como saldo y el campo cobra una sola vez.
Nuestra parte, a la vista.
Hoy es el 5 % de la plaza, con un mínimo de 1 € y un máximo de 6 €, IVA dentro: en una plaza normal, un euro. Lo ves en el ticket antes de pagar y en el recibo después.
El servicio de hoy es el de hoy.
Ese euro paga lo que cuesta que la app exista: servidores, mensajes, la pasarela de pago. Algo tenemos que ganar para sostenerla y todavía estamos afinando cuánto. Suba o baje, se decide a la vista: lo contamos aquí y lo ves en el ticket antes de pagar, nunca después.
Se cancela solo.
Si a la hora límite el partido no llega al mínimo, no hace falta que nadie llame a nadie: se cancela, te avisamos y cada uno recupera lo suyo por donde vino, servicio incluido.
Te bajas tú.
Hasta 24 h antes eliges: todo como saldo al momento, servicio incluido, o el precio de la plaza a tu tarjeta en 5–10 días (el servicio se queda: cubre el coste del pago con tarjeta). Después no se devuelve, pero si alguien ocupa tu plaza, te devolvemos su precio como saldo.
Lo que el campo cobra por su cuenta, ni lo tocamos.
Si un campo cobra a alguien en persona, ese dinero no pasa por Haypartido y no lleva servicio.